ENTORNOS REALES: ENTRENAMIENTO EN DISCOTECA

Actividades

El pasado mes de febrero, toda la familia de Krav Maga – Defensa Personal Barcelona nos fuimos a realizar un entreno intensivo de dos horas en uno de los entornos más propensos para vernos envueltos en un episodio de violencia: una discoteca.

En una de nuestras máximas de llevar más allá del tatami nuestros entrenos de defensa personal y de aprender a aplicar nuestras técnicas en entornos reales, reservamos la sala Q Pedralbes de Barcelona para poner en práctica un buen puñado de técnicas contra las amenazas más habituales en este tipo de entornos.

Para realizar el entrenamiento de una forma lo más realista posible, comenzamos por invitar a nuestros alumnos a que acudieran a la cita con una indumentaria más cotidiana y que no fuera deportiva, y gracias a los encargados de la sala, pudimos adecuar el espacio colocando botellas y vasos por la barra y por el suelo, jugando con la iluminación de la sala, con las máquinas de humo, el volumen de la música, etc. Es decir, pudimos recrear, con la mayor fidelidad posible, el ambiente de cualquier discoteca de éxito un sábado por la noche.

El entrenamiento en sí consistió en realizar un breve calentamiento corriendo por la discoteca y proseguimos con ejercicios de fuerza y potencia aprovechando las instalaciones en las que nos encontrábamos como las escaleras, la tarima, sillas, taburetes, barras, etc.

En cuanto a las técnicas y situaciones a trabajar, vimos todo aquello que puede suceder en un espacio de este tipo: que traten de golpearnos cerca de la barra, que traten de impactar nuestra cabeza contra ella, estrangulaciones, agarres, empujones contra pared, golpeos circulares con cuchillo, botella o vaso roto, agarrones del pelo, intentos de inmovilización, golpeos cuando estamos sentados o rodeados de gente, cómo aprovecharnos de nuestro entornos y de aquellos objetos que tengamos más a mano para salir lo más ilesos posibles de esa situación, alejarnos de una manera inteligente y eficiente, etc.

Para finalizar, en la parte del estrés, pusimos a todos los alumnos a bailar por grupos, simulando estar en situación, bajamos la iluminación, activamos los focos y el humo, subimos el volumen de la música y, bajo esas condiciones de desorientación, poca luminosidad, suelo resbaladizo e irregular, los pusimos a trabajar por parejas para comprobar si eran capaces de aplicar todas las técnicas trabajadas en la sesión y de salir de la forma más airosa posible de cada uno de los ataques que su compañero les realizaba.

Fue increíble ver a tantos alumnos a la vez aplicar las técnicas de una forma tan contundente y práctica en una situación de tanto estrés y desorientación debido al volumen de la música, a la cantidad de botellas que había por el suelo, al hecho de que la iluminación a ratos te cegaba y a ratos te dejaba completamente a oscuras y, por supuesto, no saber cuál de todas las técnicas trabajadas durante la mañana iba a realizarte tu compañero.

Por ello, estamos convencidos de los beneficios que este tipo de actividades y de entrenos aportan a la formación de nuestros alumnos ya que ser capaz de aplicar en situaciones y entornos reales lo practicado en un tatami permite entender y asimilar las técnicas de mejor manera y tomar consciencia de la capacidad real de cada uno ante un verdadero episodio de violencia.

Agradecer de nuevo a los responsables de Q Pedralbes por cedernos la sala para este evento y su amabilidad incondicional, a nuestros instructores por el gran trabajo llevado a cabo y, sobre todo, a nuestros alumnos por el compromiso y esfuerzo que llevan a cabo en cada una de las clases y actividades que montamos. ¡Seguid así que tenemos muchas más sorpresas por delante!

Back To Top